En el medio del bosque de vida vivía el Oso Bipolar en una casa hecha de chocolate con una chimenea de mermelada, en ella el Oso Bipolar guardaba todos sus recuerdos, él se ocupaba de cuidarla todos los días ya que esta se derretía con el sol, se rompía con el frío y había que cuidarla de los animales del bosque de la vida para que no se acercaran a mordisquearla.
Un día el Oso Bipolar decidió salir a pasear después haber pasado de varios días reparando su casa por los daños que había causado una tormenta, durante su camino pasó por el pantano de lo desconocido. Cuando caminaba en medio del pantano vio un destello detrás de unas enredaderas el cual llamó su atención y decidió acercarse, de pronto escuchó una voz que le dijo “Hola”, el Oso Bipolar se sorprendió, enfocó la mirada detrás de las enredaderas y vio que ahí se encontraba atrapada una serpiente blanca con ojos de cristal la cual lo dejó sin habla, ya que jamás había visto a una serpiente con ojos de cristal y que además hablara.
La serpiente se acercó y le pregunto, ¿quién era y porque estaba ahí?, a lo cual el oso respondió que había salido a dar un paseo después de haber pasado reparando su casa de chocolate varios días. La serpiente le dijo que era terrible que tuviera que pasar tanto tiempo reparando su casa, y que ella lo ayudaría construir una casa hecha de diamante que no tendría que reparar nunca y que podría pagar con pequeñas partes de diamante para que alguien más la cuidara cuando el no quisiera.
El Oso Bipolar le dijo que no podía dejar su casa de chocolate ya que ahí guardaba todos sus recuerdos y que había cuidado de su casa durante mucho tiempo, pero la serpiente le aseguró que esta casa de diamante que ella le iba a enseñar a construir sería más grande, que con esta no extrañaría sus recuerdos y que no pasaría tanto tiempo reparándola como la otra; lo único que tenía que hacer era liberarla de la enredadera, llevarla a la mina de diamantes y ella le enseñaría como construir la casa hecha de diamantes.
Después de varias horas de desenredar a la serpiente para poder liberarla el oso bipolar y la serpiente se dirigieron hacia la mina de diamantes donde ella le enseñaría a construir la casa de diamante.
Agotado después de haber pasar tanto tiempo liberando a la serpiente y de haberla cargado en sus hombros hasta la entrada de la mina de diamantes, el oso bipolar se sentó a descansar mientras pensaba en lo cómodo que vivía en su casa de chocolate, donde guardaba todos sus recuerdos y tenía su chimenea de mermelada.
La serpiente inmediatamente al llegar a la mina comenzó a cavar rápidamente, esta poseía una piel metálica que le permitía hacer huecos en fácilmente en las paredes de la mina y también tenía un olfato que le ayudaba a encontrar los diamantes con exactitud.
Mientras tanto el Oso Bipolar intentaba cavar y cavar con sus manos que solo estaban acostumbradas a reparar las paredes de su casa de chocolate y a asustar a los animales del bosque. Después de varias horas el Oso no pudo seguir cavando más, y con tan solo 2 diamantes en su bolsa, decidió detenerse y dejarle sus diamantes a la serpiente ya que el no sería capaz de encontrar la cantidad de diamantes suficientes para construir una casa.
La serpiente tomó los diamantes del oso y siguió cavando sin detenerse, y le dijo que encontrar diamantes era tarea fácil y que ella no tenía porqué detenerse a ayudarle, ya que había sido suficiente con que le enseñara la mina.
El Oso decidió regresar al bosque pero había olvidado el camino que había tomado desde su casa hasta la mina, temió que al regresar descubriera su casa de chocolate destruida después de haberla dejado sola tanto tiempo y sin fuerzas se sentó a llorar a la mitad del bosque de la vida.
1 Comment | In: General | | #